Empieza por cómo entra la luz
Fíjate en las horas de visita, las ventanas y lo que hay enfrente. Una impresión rápida no sustituye una comprobación, pero sí puede ayudarte a entender cómo se siente el espacio.
Mira más allá de los metros
La forma del local, los accesos, las alturas y los elementos que no puedes mover importan tanto como la superficie anunciada. Guarda las preguntas para contrastarlas con calma.
Sal con una lista corta
Anota lo que viste, lo que no pudiste ver y lo que necesitas preguntar. El siguiente paso puede ser compartir el anuncio para una primera revisión de viabilidad.
Lleva datos, no solo impresiones
Identifica el inmueble y reúne plano, superficies, cotas y fotos tomadas con permiso. Anota fachadas, patios, ventilación, accesibilidad y posibles afecciones del edificio. Una visita agradable no acredita el cumplimiento urbanístico o de habitabilidad. No presupongas que una vivienda turística y una vivienda ordinaria se autorizan igual.