Separa compra, obra y trabajo técnico
Haz una lista de partidas que quieres entender. El estado del local y el alcance de la intervención pueden cambiar la conversación de forma sustancial.
Deja margen para lo que todavía no sabes
Una cifra temprana no debería convertirse en una promesa. Anota supuestos y asuntos pendientes de revisión para evitar comparar escenarios distintos como si fueran iguales.
Vuelve a tus prioridades
¿Qué es imprescindible para ti? ¿Qué podrías adaptar? Poner por escrito tus prioridades ayuda a hacer preguntas más concretas.
Compara el coste total con los mismos supuestos
Incluye compra, impuestos y gastos de adquisición, honorarios técnicos, estudios necesarios, tasas e impuestos municipales, obra e instalaciones, seguros y cierre documental. Separa los importes con y sin impuestos y los costes excluidos de cada oferta. Reserva un margen para imprevistos acordado con el equipo; no des por segura una hipoteca para vivienda mientras el inmueble siga siendo local.